Un millón de árboles

 

A través de la tecnología del censo, utilizada para medir poblaciones humanas, la obra se propone la difícil tarea de contar el millón de árboles que habitan el pueblo de Cazón, uno de los más grandes pulmones de la provincia de Buenos Aires. 

En 1982 en Kassel, Joseph Beuys presenta la obra 7.000 robles en en la séptima edición de Documenta. En aquella obra precursora del landart, el artista alemán reconocía que los árboles, además de ser símbolos culturales, son sobre todo formas escultóricas que permiten ampliar y transformar lo humano. En ésta línea de trabajo, Un millón de árboles es una obra de impacto ambiental, que tiene como objetivo el trabajo directo sobre nuestro medio ambiente cultural, a través del intercambio entre árboles y hombres.

A diferencia de la obra de Beuys 7000 robles, donde lo árboles eran quienes se desplazaban a la ciudad para forestarla, en este caso, la obra realiza la operación contraria. Propone trasladar a los hombres hasta los árboles, para provocar una verdadera reforestación humana.
Lo hace desplazando a un grupo de hombres de la ciudad hasta el pueblo de Cazón, conocido por  sus enormes viveros que proveen árboles a todo el país, dotando a los colaboradores de una herramienta de las sociedades contemporáneas, el censo.
La intención no es muy distinta a la que tuvieron siempre los hombres: convocar a la sabiduría y paciencia de los árboles para abordar las preocupaciones del presente.

Objetivo

Mejorar el aire del medio ambiente cultural e iniciar un trabajo de oxigenación y movimiento de sus raíces.

La obra UN MILLÓN DE ÁRBOLES se realizó en el marco de mínimo : programa de residencia del Centro Rural de Arte en el cual Marcos Perearnau fue seleccionado como artista residente. La semana de residencia fue del 21 al 29 de marzo de 2015 en Cazón, provincia de Buenos Aires. La obra surgió a partir una jornada organizada por el Centro Rural de Arte y la plataforma Lodo el año pasado en un grupo integrado por Angeles Piqué, Belén Charpentier y Bárbara Molinari. Muchas personas se sumaron a colaborar en la realización de la misma: Matías Bruno, Manuel Mensa, María Baumler, Pepe Gramajo, Mario Bruezas, Alejandro Mariotto, Pedro García Lavín, Gastón Nesossi, Dominique Kahanoff, Claudia García, Juan José Fernández y muchos más a quienes agradecemos infinitamente. Colabora: Municipalidad de Saladillo.